Aunque la comida rápida suele ser insana, es innegable que muchas veces resulta “deliciosa”, y nos cuesta prescindir de ella.
Si eres una persona sana con un peso adecuado, comer este tipo de comida ocasionalmente no representa un pecado mortal, la clave está en saber qué elegir y qué no, justo en ese instante de nervios y rapidez mental para pedir correctamente tu comida sin equivocarte en si "quieres menú grande o pequeño"o"coca cola light, normal o cero".
Estos son unos de los consejos de cómo hacer tu mejor elección, uno de esos días en que tienes que comer fuera y las alternativas disponibles son: McDonald´s o Burger King.
De acuerdo a datos nutricionales obtenidos directamente de la información nutricional declarada por: McDonald´s - www.mcdonalds.es-, en Julio 2010 y Burger King - www.burgerking.es-, en Octubre 2010, tenemos que:
Hamburguesas.
Todas las hamburguesas aportan grasas saturadas. El que una hamburguesa sea más o menos sana, depende del contenido graso de la carne y de las salsas (mayonesa u otra), queso o tocino (bacon).
La media de grasa por hamburguesa en McDonalds es de 24.3g, mientras que en BurgerKing es de 35.18g. Por valores de grasa por cada 100 g. de hamburguesa, en McDonalds la media es 12.5g de grasa y en BurgerKing es 15.7g
Las hamburguesas más grasas son:
• Burger King: Crispy Chicken (30g de grasa por 100g); Long Chicken, Doble Bacon Cheeseburger, Cheeseburger, Big King y Big King XXL (15 a 16g /100g).
• McDonalds: La más grasa es Crispy McBacon (19.75 g de grasa/100g.) Le siguen con 13 a 14g de grasa/100g los McNuggets, la Big McRoyal Deluxe y McRoyal Deluxe.
Es mejor que optar por las menos grasas como:
• McDonalds: Hamburguesa normal o regular, hamburguesa con queso, Filete de pescado, McPollo, Big Mc y/o Big BigMac.
• En Burger King: Whopper Junior, Whopper y Tender Crisp (picante u original).
Como hemos expuesto, esta pregunta transcendental para la vida de cualquier persona tiene como respuesta evidente que el mejor restaurante de comida rápida es.....................
Mostrando entradas con la etiqueta José Ignacio Cornejo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Ignacio Cornejo. Mostrar todas las entradas
miércoles, 4 de mayo de 2011
“Que necesitamos evadirnos de nuestras miserias se comprueba desde el consumo de ketamina hasta el consumo de poesía.”
Podríamos decir que el ser humano tiene el compromiso de desempeñar una tarea productiva, que sea útil para él y para la comunidad. En la actualidad este hecho no es posible para al menos unos 5 millones de personas que se aglutinan en las listas del paro. Sin embargo tanto unos como otros tiene una misma necesidad, cuando la actividad que está realizando no ocupa la totalidad de su mente o toda ella esta ocupada en intentar buscar una actividad productiva que realizar, ésta necesita momentos para evadirse hacía fantasías.
En las sociedades más ricas, los individuos que poseen un trabajo estable sólo trabajan una jornada de 8 horas, 5 días a la semana y, además, disponen de vacaciones y de largas jubilaciones. Ese tiempo libre, cada cual puede emplearlo en las actividades que más satisfacción le proporcione (cine, poesía, viajes..). El único hecho común en ese momento es la búsqueda de la compatibilidad entre la evasión momentánea y su bienestar y el de su familia. Por ejemplo, no sería aceptable que utilizara ese tiempo libre para evadirse jugando a las maquinas tragaperras o consumiendo drogas, sin embargo mucha gente utiliza estos malos hábitos como forma de evasión.
Es decir, primero está el deber y luego la evasión y las dosis de uno y otra tienen que decidirse de tal forma que no comprometan la estabilidad y sostenibilidad de la vida del individuo en relación con su entorno social.
Una explicación lógica a las evasiones masivas momentáneas de la realidad que se han producido en España recientemente es la mera necesidad que tiene el ser humano de olvidarse momentáneamente de los problemas. Los dos ejemplos mas claros en la actualidad reciente de España han sido la proclamación de la selección española como campeona del mundo y la boda de Guillermo y Kate.
En el primer ejemplo todo el mundo, incluido los que no son seguidores habituales del futbol salieron a la calle a celebrar la victoria de su selección, para así de este modo tener una escusa para poder olvidarse momentáneamente de la crisis que sacude a la mayoría de las familias españolas, y proporcionar un balón de oxigeno a sus fatigados cerebros, hartos de tanto agobio. El segundo evento más relevante que ha provocado esta evasión masiva a sido la reciente boda de Guillermo y Kate, con una audiencia aproximada de 2000 millones de personas en todo el mundo fantaseando con tener una vida de princesa de cuento encantado.
BAUDELAIRE, UN POETA MALDITO
A lo largo de la historia hemos observado que entre los grandes autores existe un asombroso numero de inadaptados sociales, de personas que no siguen un estereotipo o patrón social sino que destacan por su diferencia frente a la masa. Este tipo de escritores incrementó probablemente su éxito y su leyenda por haber actuado de forma independiente a los valores sociales y haberse colgado la etiqueta de malditos.
Uno de estos ejemplos sería el escritor y poeta francés del siglo XIX Charles Baudelaire.
Este escritor francés afirmaba que las personas que vivían y apreciaban la belleza según lo marcado por las normas sociales acababan siendo presas del “spleen”, es decir, sentían hastío, cansancio y aburrimiento por la vida. Para evadirse de ese sentimiento, el autor recurría al vicio, y buscaba de esta forma la autentica realidad o belleza de las cosas.
Desde su adolescencia, Baudelaire rompió con todas las normas sociales y rechazó los modelos de conducta que le imponían su posición y origen burgués. Se declaró bisexual públicamente y frecuentaba fiestas libertinas así como prostitutas parisinas de bajos fondos.
Su vida era notoria en el panorama social de la época pero su imagen de rebeldía alcanzó su clímax cuando publicó su gran obra maestra: ”Las flores del mal”. El impacto social fue tal que acabó condenado en la cárcel por ella.
Para la realización de dicha obra, el autor ingería grandes cantidades de alcohol así como opiáceos y demás drogas con el fin de visualizar la belleza absoluta presente en todos los aspectos de la vida y liberarse del hastío social. Para el autor francés, uno era presa del “spleen” o hastío cuando no sabía apreciar la belleza natural de las cosas, nublado por la sociedad. Para observar dicha belleza, Charles Baudelaire se drogaba hasta lograr estados de semi inconsciencia para luego escribir sobre sus visiones y apreciaciones.
Charles Baudelaire era un revolucionario estético de su época, defendía la clasificación propia de la belleza, no la impuesta por la sociedad y sus ideales. Su comportamiento anómico estaba destinado a escandalizar a la burguesía y para ello se vestía con colores muy llamativos y fuera de toda lógica estética de la época. Para llamar más la atención de la gente, iba con prostitutas callejeras a museos como el Louvre y zonas socialmente inaccesibles a ellas por su posición social. De esta forma, trataba de exportar su visión particular y personal sobre la belleza.
Su pareja más conocida fue una prostituta de raza negra, calva, enferma de sífilis y tuerta apodada “la louchette”.
Aunque no creó una moda o tendencia estética en la vestimenta, sí puede considerarse que cambió las concepciones estéticas relativas a la belleza en la literatura, sirvió de base para la creación de nuevos movimientos artísticos como el simbolismo y decadentismo que posteriormente, tuvieron gran repercusión en las relaciones sociales y en el ámbito estético social.
Para terminar, podríamos decir que Baudelaire fue un rebelde en una época en la que la rebeldía no vendía y lo diferente era rechazado. Sin embargo, su obra sembró una nueva tendencia que, más tarde, generó cambios artísticos y sociales.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



